IVA soportado no deducible. Efectos fiscales en el Impuesto sobre Sociedades

Publicado 11 enero 2024 | Actualizado 14 febrero 2024 | 0 Comentarios

En este artículo vamos a valorar los efectos fiscales en el Impuesto sobre Sociedades de la regularización de las declaraciones del IVA (modelo 303) efectuadas con anterioridad como consecuencia de que en las mismas se hubiese deducido un IVA soportado que no tiene la consideración de deducible a efectos del IVA. 

impuesto sociedades

IVA soportado excluido del derecho a deducir 

El artículo 96 de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido, establece que no pueden ser objeto de deducción, en ninguna proporción, las cuotas soportadas como consecuencia de la adquisición, incluso por autoconsumo, importación, arrendamiento, transformación, reparación, mantenimiento o utilización de joyas, alhajas, piedras preciosas, perlas naturales o cultivadas, y objetos elaborados total o parcialmente con oro o platino; de los alimentos, las bebidas y el tabaco; de los espectáculos y servicios de carácter recreativo y de los bienes o servicios destinados a atenciones a clientes, asalariados o a terceras personas. 

Este IVA soportado, dada su naturaleza de no deducible a efectos del IVA, debe registrarse como gasto contable en la cuenta de pérdidas y ganancias del ejercicio en que se devenga si deriva de operaciones que generan gastos contables, en cuyo caso, sería fiscalmente deducible a efectos del Impuesto sobre Sociedades. Caso de que se refiera a bienes de inmovilizado, ese IVA se computaría como mayor valor del bien. 

Regularización del IVA soportado no deducible 

Caso de que se hubiesen deducido cuotas de IVA soportado que no tienen la condición de deducibles a efectos de ese impuesto, sería necesario realizar la correspondiente regularización, que puede ser realizada por el propio contribuyente o bien por la Administración tributaria en fase de comprobación. 

Regularización por el contribuyente.   

En este caso, el contribuyente presentará la declaración complementaria (artículo 122 LGT) del IVA del correspondiente período afectado, de forma que se excluya el IVA soportado no deducible, lo que supondrá un mayor importe a ingresar de esa declaración, que incluirá el recargo por declaración extemporánea, así como el interés de demora que corresponda.  

El importe de esa declaración complementaria deberá registrarse como gasto en cuenta de reservas, dado que parece evidente que estamos en presencia de un error contable (norma 22 PGC). 

A efectos del Impuesto sobre Sociedades, ese gasto también tendría la consideración de gasto fiscal so deriva de operaciones que generaron un gasto en el ejercicio en que se realizaron, el cual sería también fiscalmente deducible aun cuando se registre en reservas dado que se realiza en cumplimiento de una norma reglamentaria como es el PGC (LIS artículo 11). A efectos de la deducción de ese gasto, debe tenerse en cuenta que se está registrando un gasto en un período impositivo posterior a aquél en que se devengó, de manera que en este caso el gasto sería deducible en el período impositivo de su contabilización en los términos establecidos en el artículo 11.3 LIS, siempre que ello no suponga una menor tributación respecto de la que resulte de imputar ese gasto al período impositivo anterior de su devengo.     

No obstante, la parte del gasto contabilizado imputable al recargo por la presentación extemporánea de esa liquidación no sería fiscalmente deducible (LIS artículo 15).    

Caso de que dicho IVA soportado no deducible se refiera a bienes de inmovilizado, ese IVA se computaría como mayor valor del bien y no como gasto del ejercicio en que se realiza la regularización.    

Regularización por la Administración Tributaria. 

La liquidación que resulte de la comprobación administrativa eliminará el IVA que no se considera deducible.  

Para poder deducir los importes correspondientes, debe considerarse que hay que esperar a que se contabilice el gasto derivado de esa liquidación, aunque se considere reservas, de manera que se deduzca el gasto en el período contabiliza según el artículo 11.3 LIS. No obstante, la parte de esa liquidación que corresponda, en su caso, a una sanción administrativa, no sería fiscalmente deducible (LIS artículo 15). Por último, para la deducción de ese gasto debe considerar que no hubiese prescrito el período impositivo del IS en el que realmente se devengó el gasto asociado al IVA no deducible, pues, si hubiese prescrito, el gasto contabilizado no sería fiscalmente deducible a efectos del IS.  

Igualmente, si el IVA soportado no deducible derive de bienes de inmovilizado, ese IVA se computaría a efectos fiscales como mayor valor del bien y no como gasto deducible del ejercicio en que se realiza la regularización.    

Autor: Este artículo ha sido realizado en base a un estudio técnico cedido a Asesor Excelente por su autor: D. José Antonio López-Santacruz. Inspector de Hacienda del Estado, exsubdirector general del Impuesto de Sociedades en la Dirección General de Tributos y actual autor del MEMENTO PRÁCTICO  IMPUESTO SOBRE SOCIEDADES de la editorial Francis Lefebvre.

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