La Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria regula en sus artículos 32 y 221 la devolución de ingresos indebidos. De acuerdo con dichos preceptos, el ingreso indebido puede producirse en los siguientes supuestos:

  • cuando se haya producido una duplicidad en el pago de deudas tributarias o sanciones,
  • cuando la cantidad pagada haya sido superior al importe a ingresar resultante de un acto administrativo o de una autoliquidación,
  • cuando se hayan ingresado cantidades correspondientes a deudas o sanciones tributarias después de haber transcurrido los plazos de prescripción, o
  • cuando así lo establezca la normativa tributaria.

En cuanto al procedimiento para el reconocimiento del derecho a la devolución de un ingreso indebido, puede iniciarse de oficio o a instancia de interesado. Reconocida esta improcedencia, con la devolución de los ingresos indebidos la Administración Tributaria debe abonar el interés de demora, devengado desde la fecha en que se hubiese realizado el ingreso indebido hasta la fecha en que se ordene el pago de la devolución.

 

Tributación de los intereses en IRPF

 

Tradicionalmente, la postura de la Dirección General de Tributos respecto de la tributación de los intereses en IRPF es que la misma dependía de su naturaleza, remuneratoria o indemnizatoria.

En el primer caso, naturaleza remuneratoria (bien de la entrega de un capital que debe ser reintegrado en el futuro, bien del aplazamiento en un pago), los intereses tributan como rendimientos de capital mobiliario, salvo que se produzcan en el desarrollo de una actividad económica, en cuyo caso tributaría como rendimientos de actividad económica.

Por el contrario, cuando tienen naturaleza indemnizatoria (resarciendo los daños y perjuicios derivados del incumplimiento de una obligación o el retraso en su correcto cumplimiento), los intereses tributan como ganancias patrimoniales.

Pues bien, de acuerdo con esta postura, el criterio de la DGT era que los intereses de demora correspondientes a devoluciones de ingresos indebidos realizadas por la AEAT se consideraban ganancia patrimonial, a efectos de su tributación en el IRPF.

 

Cambio de criterio de la DGT

 

Recientemente, se ha publicado una consulta de la DGT (CV1195-22), en la que se modifica este criterio y se asume el del Tribunal Supremo, publicado en su Sentencia de 3 de diciembre de 2020 (recurso 7763/2019), sobre la no sujeción en IRPF de los intereses de demora abonados por la Agencia Tributaria en caso de devolución de ingresos indebidos 

Por tanto, los intereses de demora abonados por la AEAT en la devolución de ingresos indebidos no tienen que incluirse en la declaración del Impuesto.  

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