Constitución de entidades para desarrollar nuevas actividades con financiación, que resultan fallidas 

Publicado 2 noviembre 2023 | Actualizado 14 febrero 2024 | 0 Comentarios

Al objeto de acometer nuevas actividades diferentes a las desarrolladas por una entidad, es frecuente que esta constituya nuevas entidades para que las mismas procedan a realizar tales actividades. Para lo cual aporta el capital correspondiente en la constitución de aquellas, siendo frecuente, además, que aporte también el socio financiación. Con la particularidad de que pasados varios ejercicios se considere inviable su continuidad como consecuencia de la obtención de pérdidas recurrentes, se plantean diferentes formas de hacer la desinversión, bien transmitiendo a terceros la participación en esas entidades o bien proceder a su liquidación. 

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Efectos contables y fiscales en los ejercicios en los que la entidad desarrolla las nuevas actividades. 

A efectos fiscales debe tenerse en cuenta que en el Impuesto sobre Sociedades se consideran entidades vinculadas cuando una entidad participa en el capital de otra en, al menos, el 25% de su capital. Por tanto, en el caso de que una entidad constituya una entidad unipersonal (participación del 100%), esas entidades están vinculadas (art. 18 Ley 27/2014 LIS). 

De obtener pérdidas contables la entidad filial que desarrolla esa nueva actividad y, en consecuencia, bases imponibles negativas, dichas bases negativas solo pueden compensarse por ella misma con las rentas positivas que obtenga en períodos impositivos posteriores. No obstante, caso de que a efectos contables se considere que como consecuencia de tales pérdidas no se recupere todo o parte del importe del capital aportado a esa filial, debe registrarse un gasto por deterioro de la participación, gasto que no es fiscalmente deducible en la entidad matriz tenedora de esa participación (LIS art. 15), por lo que esa entidad debe practicar un ajuste positivo por el importe de ese gasto para determinar su base imponible. 

Si la entidad matriz concede financiación a la filial mediante un préstamo, el tipo de interés pactado en el mismo debe ser el de mercado pues, en caso contrario, la Administración tributaria consideraría el interés de mercado a efectos de determinar el ingreso y el gasto financiero respectivo para determinar la base imponible de ambas entidades (LIS art. 18). 

Caso de que ese préstamo no se vaya amortizando en el calendario pactado por falta de liquidez de la filial, a efectos contables la matriz puede dotar un gasto por el deterioro de ese crédito en la medida en que se estime el riesgo de no recuperarse. No obstante, a efectos fiscales ese gasto no es deducible en la matriz dado que responde a un deterioro de un crédito sobre una entidad vinculada, por lo que tendría que hacer un ajuste positivo al resultado contable pro el importe de ese gasto para determinar la base imponible de ese período impositivo.     

Si como consecuencia de esas pérdidas la filial entre en situación mercantil de disolución (patrimonio neto inferior a la mitad del capital social), puede plantearse capitalizar ese crédito en la filial ampliando su capital por el importe de la deuda con la matriz. De hacer esa capitalización, ello no recuperaría la deducción fiscal del deterioro dotado anteriormente y no deducido. 

Desinversión de la participación 

Ante la situación de inviabilidad de la inversión, puede plantearse la desinversión de alguna de las dos formas siguientes: 

Transmisión a terceros de la participación en la filial.

En el período impositivo en el que tenga lugar esa transmisión, se recuperaría la deducción fiscal del deterioro sobre el préstamo dado que desaparece la vinculación. Caso de que en esa transmisión la renta generada sea negativa (diferencia entre el precio de enajenación y el valor fiscal de la participación sin tener en cuenta el importe del deterioro no deducido), esa renta negativa no sería deducible (LIS art. 21.6) y, por tanto, no se recupera la deducción fiscal de ese deterioro.   

Liquidación de la filial.

En el período impositivo en el que tiene lugar la liquidación de la filial, de no recuperarse el importe total del préstamo, se generaría una renta negativa en la matriz deducible por diferencia entre el importe recuperado y el nominal del préstamo. Asimismo, al extinguirse la filial en la liquidación, podría generarse otra renta negativa en la matriz por la diferencia entre la cuota de liquidación recibida y el valor fiscal de la participación (LIS art. 21.8), es decir, se recuperaría la deducción del deterioro dotado en un período impositivo anterior. 

Puede observarse que la liquidación de la filial permitiría deducir las pérdidas reales generadas en la inversión en la filial, así como en el préstamo concedido y no recuperado.    

Autor: Este artículo ha sido realizado en base a un estudio técnico cedido a Asesor Excelente por su autor: D. José Antonio López-Santacruz. Inspector de Hacienda del Estado, exsubdirector general del Impuesto de Sociedades en la Dirección General de Tributos y actual autor del MEMENTO PRÁCTICO  IMPUESTO SOBRE SOCIEDADES de la editorial Francis Lefebvre.

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