El Tribunal Supremo (TS), en su sentencia nº 28/2021, de 20 de enero de 2021 (Recurso nº 5372/2019), establece que los ingresos obtenidos por un abogado, en el ejercicio de su actividad profesional, por su defensa en un litigio que se haya extendido por un tiempo superior a dos años. Se consideran generados en un período superior a dos años a los efectos de la aplicación de la reducción prevista en el artículo 32.1 de la Ley de IRPF, ya sean percibidos de una sola vez o en varias dentro del mismo ejercicio.

 

¿Cuál es la aplicación que el Tribunal Supremo realiza sobre la normativa aplicable?

 

El TS realiza en la presente sentencia una interpretación sobre el ejercicio de la abogacía, tratando de determinar los conceptos jurídicos de habitualidad y regularidad, y establecer si, en la actividad profesional de la abogacía, impiden la aplicación de la reducción. En su caso, se analiza además si se refiere a la profesión de abogado globalmente considerada o a lo que resulte regular o habitual para la concreta persona física que desarrolla la actividad.

En este sentido, el concepto jurídico a analizar es el contenido en el precepto 32.1, párrafo primero de la Ley de IRPF, que dispone que:

No resultará de aplicación esta reducción a aquellos rendimientos que, aun cuando individualmente pudieran derivar de actuaciones desarrolladas a lo largo de un período que cumpliera los requisitos anteriormente indicados, procedan del ejercicio de una actividad económica que de forma regular o habitual obtenga este tipo de rendimientos.

 

¿Cuál es la interpretación de los conceptos de habitualidad y regularidad en relación con la actividad de la abogacía?

 

Las conclusiones de la sentencia en relación con la interpretación de los conceptos jurídicos de habitualidad y regularidad, en el caso del analizado del desarrollo de la actividad económica de la abogacía, y la aplicación de la reducción por obtención de rendimientos con un período de generación superior a dos años, se concretan en los siguientes fundamentos:

  • Los ingresos obtenidos por un abogado, por su actuación de defensa procesal en un litigio cuya duración se haya extendido más de dos años, cuando se perciban de una sola vez o en varias en el mismo ejercicio, se consideran generados en un periodo superior a dos años a los efectos de acogerse a la reducción de los rendimientos netos prevista el artículo 32.1 de la Ley de IRPF.
  • El análisis de la regularidad o habitualidad de los ingresos como causa impeditiva de aplicación de la reducción, debe referirse al profesional de cuya situación fiscal se trate y a los ingresos obtenidos individualmente en su impuesto personal, no a la actividad de la abogacía globalmente considerada.
  • La carga de la prueba del motivo por el cual la aplicación de la reducción debe excluirse corresponde a la Administración.

 

Si quieres saber más…

Sentencia del Tribunal Supremo nº 28/2021, de 20 de enero de 2021, Sala de lo Contencioso-Administrativo (Recurso nº 5372/2019)

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