La Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria regula en sus artículos 27 y 28 los recargos por declaración extemporánea y los recargos del periodo ejecutivo, respectivamente.

Por su parte, el artículo 10.3 de la Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades dispone que la base imponible se calculará corrigiendo, mediante la aplicación de los preceptos que establece la Ley de Sociedades, el resultado contable determinado de acuerdo con las normas previstas en el Código de Comercio.

 

Gasto fiscalmente no deducible

 

Pues bien, el artículo 15 de la LIS contiene un listado de gastos que no tienen la consideración de fiscalmente deducible, estableciendo en su letra c) lo siguiente:

“c) Las multas y sanciones penales y administrativas, los recargos del período ejecutivo y el recargo por declaración extemporánea sin requerimiento previo (…)”.

En consecuencia, las sanciones, multas y los recargos no tienen la consideración de gasto fiscalmente deducible para determinar la base imponible del Impuesto sobre Sociedades. En este sentido, además de los expresamente mencionados por el precepto, no son deducibles, entre otros, los recargos de mora sobre cuotas de la Seguridad Social, los recargos por accidente de trabajo o las multas de tráfico.

En caso de que el contribuyente contabilice estas partidas como gasto, deberá realizar un ajuste positivo al resultado contable por su importe, para determinar la base imponible del impuesto.

 

Momento temporal del ajuste positivo

 

Recientemente se ha publicado un Consulta Vinculante de la DGT, CV 0675-22, en la que una entidad, que ha recibido varias notificaciones de recargos de apremio y recargos por declaración extemporánea, pregunta en qué momento deben imputarse a la base imponible del impuesto para efectuar el correspondiente ajuste extracontable positivo, si en el año en el que se recibe la notificación del recargo o en el año en que se efectúa su pago.

La DGT comienza recordando que el criterio de imputación temporal de ingresos y gastos es, con carácter general, el del devengo. En consecuencia, el ajuste extracontable positivo debe practicarse en el periodo impositivo en que haya tenido lugar el registro contable del gasto correspondiente a los recargos, con independencia del momento de su pago.

 

 

¡Haz clic para puntuar este contenido!
(Votos: 0 Promedio: 0)