Existe cierto desconocimiento entorno a los alquileres de inmuebles y a sus consecuencias fiscales. En este post vamos a despejar algunas dudas sobre la tributación de un local que fue adquirido para su arrendamiento, pero que a los pocos meses es vendido. Vamos a poner un ejemplo para entenderlo con más claridad. Si has comprado un local a principios de este año 2018 con inversión del sujeto pasivo por aplicación de la renuncia a la exención del IVA del art. 20.dos de la LIVA, te has dado de alta como arrendador de locales y lo mantienes alquilado, pero ahora te ha surgido la oportunidad de vendérselo a otro empresario y desconoces las implicaciones que puede conllevar dicha venta, lee con atención esta información. Puede ser de gran ayuda para ti si te encuentras en la mencionada situación y no sabes qué consecuencias tiene para ti vender tan pronto el inmueble, si vas a tener que devolver el IVA y/o pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales o qué impuestos se te van a aplicar si finalmente decides vender el local.

Si la entidad no se encuentra en regla de prorrata y no lo va a estar en el futuro puede realizarse la venta sujeta y no exenta de IVA y no se vulnera la neutralidad del impuesto. Así, el contribuyente habrá podido deducir la totalidad del IVA soportado en la compra y posteriormente repercutirá IVA en la operación de venta del local.

Si no fuera así y el contribuyente se encontrará en prorrata o entrara en ella, debería acudirse a la regularización de bienes de inversión prevista en el artículo 107 LIVA que en su apartado Uno dice: “Uno. Las cuotas deducibles por la adquisición o importación de bienes de inversión deberán regularizarse durante los cuatro años naturales siguientes a aquel en que los sujetos pasivos realicen las citadas operaciones.

No obstante, cuando la utilización efectiva o entrada en funcionamiento de los bienes se inicien con posterioridad a su adquisición o importación, la regularización se efectuará el año en que se produzcan dichas circunstancias y los cuatro siguientes.

Las regularizaciones indicadas en este apartado sólo se practicarán cuando, entre el porcentaje de deducción definitivo correspondiente a cada uno de dichos años y el que prevaleció en el año en que se soportó la repercusión, exista una diferencia superior a diez puntos.

(……)

Tres. Tratándose de terrenos o edificaciones, las cuotas deducibles por su adquisición deberán regularizarse durante los nueve años naturales siguientes a la correspondiente adquisición”

Esto quiere decir que todos los años siguientes a la adquisición del bien de inversión, deberemos analizar el porcentaje de prorrata definitivo que tengamos y regularizar por exceso o por defecto distribuyéndolo en los 5 años que dura la regularización (inmuebles 10 años).

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