Cuando necesitamos por primera vez los servicios de un asesor fiscal, laboral o contable nos surgen varias dudas. Queremos dejar en esas manos nuestros problemas y nuestras gestiones, pero no conocemos a ningún profesional de confianza. Un buen asesor es aquel que previene a su cliente, evitándole riesgos y procurando caer en posibles ilegalidades. Y no siempre es tarea fácil encontrar ese perfil.

En un momento determinado de nuestra vida, vamos a necesitar la ayuda de un asesor, o bien porque hemos creado un negocio, o porque tenemos que realizar gestiones fiscales como pagos de IVA o la declaración de la renta que nosotros desconocemos, porque tenemos que emitir facturas o nóminas a proveedores y a trabajadores, etc. Hay un sinfín de situaciones en las que vamos a necesitar los servicios de un asesor. Este debe ser de confianza y un buen profesional. En definitiva, estamos depositando en esa persona nuestra trayectoria personal y profesional, y, por ende, también nuestro futuro.

 

Cualidades del buen asesor

 

Entre las características que debe reunir un buen asesor destaca su alta cualificación. El profesional que trabaja en una asesoría tiene que poseer un alto nivel formativo, con amplios conocimientos técnicos. Además, debe tener capacidad y habilidades personales para poder empatizar con los clientes, saber escuchar y contar con capacidad de análisis para poder gestionar los procesos de la forma más correcta posible.

Con estas cualidades encima de la mesa podríamos decir que si encontramos a un asesor que reúna este perfil profesional, dispondremos de un consultor que nos ofrecerá unos servicios de plena confianza. Esta argumentación está bien planteada, pero estaría aún más completa si vamos más allá y tenemos en cuenta el sector en el que nos movemos.

Las normativas fiscales y laborales vigentes cambian constantemente y con rapidez. Por lo tanto, para prestar un servicio excelente a los clientes es esencial contar con formación y conocimientos actualizados en cada materia. De esta forma, el asesor garantizará a sus clientes un asesoramiento y gestión profesional y de calidad, aumentando así considerablemente el nivel de credibilidad de sus clientes.

 

La formación, imprescindible para generar confianza

 

La gran mayoría de los despachos profesionales con los que trabajamos coinciden en el exceso de trabajo, sobre todo, en los períodos de presentación de impuestos. Los asesores se quejan de falta de tiempo para poder reunirse con sus clientes, gestionar todos los trámites y, además, tener tiempo para poder formarse en un sector muy cambiante y que, indudablemente, requiere estar al día.

La formación continua requiere un esfuerzo y un sacrificio, pero indiscutiblemente también conduce al éxito. Cuánto mejor formado esté el despacho profesional, mayor confianza y credibilidad generará en sus clientes. Por eso, desde Asesor Excelente insistimos en la importancia de la formación de las asesorías y en la necesidad de mantener sus conocimientos actualizados. Por experiencia, observamos que esa actitud por mejorar tiene, sin duda, su recompensa. “Nunca te conformes hasta que lo bueno sea mejor y lo mejor excelente”.

Cristina García Calzado. Responsable de Operaciones de Asesor Excelente

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