Es frecuente que las empresas paguen a sus trabajadores que realizan trabajos fuera del centro de trabajo los gastos que esta situación ocasiona. Las denominadas dietas corren a cargo de la empresa, aunque no siempre se tiene muy claro si un trabajador debe o no cobrarlas.

Vamos a compartir en este post el caso práctico de una empresa con domicilio en España que realiza trabajos en distintos países europeos como Francia o Italia. Para esos trabajos la empresa contrata a través de un contrato de duración determinada a jornada completa (código 401) a trabajadores españoles que se tienen que desplazar hasta los correspondientes centros de trabajo ubicados en los distintos países.

En este caso, ¿se pueden pagar dietas a esos trabajadores? En este caso, habría que especificar si estamos en presencia de trabajadores desplazados temporalmente o si, por el contrario, van a realizar trabajos puntuales y regresar a su país de origen.

a) En el supuesto que NO sea desplazamiento, como movilidad geográfica en sentido estricto sino trabajos puntuales.

Lo primero que se debe tener en cuenta es el Convenio Colectivo de aplicación, que dentro de su estructura salarial debería prever la dieta y el importe de la misma, tanto nacional como internacional. En ausencia de negociación colectiva, debemos partir del concepto de dieta. Así los tribunales la definen como » conceptos extrasalariales previstos en el artículo 26.2 del Estatuto de los Trabajadores 2015, que tiene por finalidad compensar al trabajador de los gastos (de comida, o pernoctación, o similares) que ha de realizar por desempeñar de modo temporal sus cometidos laborales por cuenta de la empresa fuera del centro o lugar de trabajo, y fuera por tanto del entorno o área geográfica en que desarrolla su vida personal. La causa de atribución de la dieta es la generación de un gasto que sólo se produce por el hecho de encontrarse el trabajador fuera de su entorno vital.»

En ausencia de negociación colectiva, y acuerdo de las partes en cuanto a importe de la dieta, debemos estar al importe establecido en el artículo 9 del Reglamento del IRPF, RD 439/2007.

b) Movilidad geográfica. Habrá que tener en cuenta el Convenio de aplicación, en ausencia del mismo al artículo 40.6 del Estatuto de los Trabajadores.

En definitiva, cualquier desplazamiento que suponga que el trabajador tiene que prestar servicios fuera de su centro de trabajo, supone el devengo de dieta.

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