¿Sabes las consecuencias fiscales que transcienden de la devolución del importe invertido en preferentes de Bankia? En este post vamos a despejar las dudas que puedas tener en el caso de que te encuentres en una situación similar.

Vamos a poner el ejemplo de un contribuyente que invirtió en preferentes de la actual Bankia 30.000 euros. Presentó la correspondiente demanda y una sentencia judicial firme en 2017 las declaró nulas, abonándole un importe de 38.000 euros en ese mismo año. Esa cantidad era la suma de los 30.000 euros invertidos más los intereses indemnizatorios más la devolución de los intereses pagados por la entidad financiera. ¿Estaríamos ante una ganancia patrimonial que debería ser declarada como tal en la declaración del año 2017?

En este caso, la tributación de los distintos conceptos que surgen tras la declaración judicial de nulidad del contrato de participaciones preferentes es la siguiente:

  • La devolución del importe invertido como principal no tiene repercusión tributaria alguna.
  • La devolución de los intereses percibidos por el cliente (pagados por la entidad financiera) durante los años anteriores (los cuales debieron ser consignados como rendimientos de capital mobiliario), permitirá al contribuyente poder instar una solicitud de rectificación de autoliquidación a efectos de obtener, en su caso, la devolución de ingresos indebidos por el impuesto satisfecho correspondiente a los intereses anulados.
  • Los intereses de mora procesal satisfechos por la entidad bancaria por el tiempo transcurrido desde la fecha de la sentencia hasta la fecha de pago constituyen una ganancia patrimonial.
  • Los intereses legales a satisfacer por la entidad bancaria en la base del ahorro, por el tiempo transcurrido desde el momento en que el cliente hizo la orden de suscripción de las participaciones preferentes hasta la fecha de la sentencia (minorados, en su caso, por los intereses legales que corresponden a la devolución de los intereses percibidos en su día por el cliente), tributarán como ganancia patrimonial.

En el supuesto expuesto, los abogados que llevaron el caso cobraron un porcentaje del 10 por ciento del total cobrado, 3.800 euros que fue abonado con factura y transferencia en 2017. ¿Este importe podría deducirse del total cobrado en el año 2017?

Respecto de los gastos de abogado y procurador asumidos durante el proceso por el cliente, la Administración tributaria entiende que estos gastos jurídicos son “gastos debidos al consumo”, por lo que no son fiscalmente deducibles.

Finalmente, en aquellos supuestos en que se condene a la entidad demandada al pago de costas procesales, resulta de aplicación el criterio contenido en la consulta vinculante V1794-08 de la DGT y que se transcribe a continuación:

“la incidencia tributaria para este último viene dada por su carácter restitutorio del gasto de defensa y representación realizado por la parte vencedora en un juicio, lo que supone la incorporación a su patrimonio de un crédito a su favor o de dinero (en cuanto se ejercite el derecho de crédito) constituyendo así una ganancia patrimonial, conforme con lo dispuesto en el artículo 33.1 de la Ley del Impuesto”.

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